13 diciembre 2017

FRANQUISTAS

Hace unos días, en las páginas de la prensa leonesa, se rendía homenaje a un deportista de la ciudad fallecido hace ya varios años que consiguió que el germen de la actividad deportiva diera fruto en colegios y clubes deportivos de León.

Una vieja fotografía en blanco y negro ilustraba la crónica periodística en la que aparecía el protagonista ataviado con el reconocible uniforme de la OJE, organización juvenil española, en la que al parecer desarrolló muchas de sus actividades.

Rápidamente, el autor, se apresuró a puntualizar que en esa organización no tuvo un “perfil político”. Quizás para que nadie anidara la tentación de encasillarle como franquista.

Está de moda el adjetivo.  Ciertos sectores independentistas tachan a toda organización o estamento con cierta trayectoria de franquista por el mero hecho de haber sido coetáneo del viejo general. En la ciudad de Ponferrada se mantiene una agria polémica por la conveniencia o no de mantener en cierta estancia municipal los retratos de alcaldes que ocuparon el cargo en los años de la dictadura .  Se tiende a utilizar el término para desacreditar a personas, instituciones o incluso creaciones artísticas. Cómo si se pudiera elegir la época en la que nacemos a nuestra conveniencia.

Tengo que confesarlo. Con ese prisma yo también tendría que ser considerado franquista ya que mis primeros cinco años de vida coincidieron con los últimos años de Franco. Otra cuestión sería evaluar la trascendencia política o ideológica que mis trastadas o travesuras tuvieran en el entorno político de la ciudad o del país.

Sería bueno que dejáramos de atacar a unos y otros por su hipotético pasado; seguramente el trabajo de muchos representantes, políticos, dinamizadores o deportistas  realizado en las décadas de los cincuenta, sesenta y setenta fue vital para que la transición española pudiera tener lugar.

Seguro que el protagonista del artículo desarrolló su labor de  fomento del deporte en aquellos años sin comulgar con todos y cada uno de los principios del movimiento nacional; al igual que los alcaldes bercianos estuvieron seguramente más preocupados por la calidad del abastecimiento de aguas o por las normas del mercado de abastos que por las deliberaciones del consejo del reino.

Muchos vivimos durante el franquismo, sí, pero eso no significa que fuéramos protagonistas del régimen dictatorial. Símplemente, las personas siguieron trabajando por el bien común, escribiendo novelas o poesías, y ganándose el jornal para procurar el bienestar de sus familias.

(...en la prensa local...)

04 diciembre 2017

NI UN PASO MÁŚ

Otro microrrelato que no ha pasado el filtro despiadado del jurado de Relatos en cadena...

No pudo seguir adelante sin ella.
El camino se hacía cada vez más penoso, menos gratificante. Lo que hasta el momento de su pérdida era una apasionante aventura, con la que disfrutaba hasta de los mínimos detalles, se convertía entonces en una tortura insufrible. Aparentemente nada había cambiado. Mismos paisajes, iguales propósitos. Pero no daría ni un paso más.
La pérdida del teléfono móvil y su inseparable asistente virtual Siri le hacía volverse a casa sin finalizar la excursión del fin de semana.

12 noviembre 2017

RETRASO FERROVIARIO (Microrrelato)

Había dado varios paseos a lo largo del apeadero con los cuellos del viejo gabán subidos por encima de las orejas.
El reloj de la estación marcaba la hora prevista de salida. El andén estaba extrañamente desierto. Traía retraso el tren correo que tomaba de vez en cuando para acercarse a la ciudad la noche de algún viernes.
No tenía billete. La diminuta ventanilla, cerrada, mostraba el cartel de cerrado.
Una hora después y varios paseos bajo la marquesina de hierro  le hicieron entender que esa tarde no pasaría el tren por la estación.

La línea había sido cerrada.

06 noviembre 2017

Entre risas...(Microrrelato)

Y se ríe.  Reconoce al instante a su amigo de la infancia, con el que organizaba peleas y batallas fingidas contra los chiquillos del barrio vecino. También se ha acercado su viejo profesor, que entre clase y clase les releía incansable aquel librillo de normas de urbanidad.
En una esquina varios íntimos amigos, en corro, charlando sobre uno de los últimos viajes. Sus padres, en la puerta, saludando. Dos compañeros de la mili al fondo.
Y se ríe; también se reconoce a sí mismo, tumbado sobre el acolchado de un sobrio ataúd de madera noble rodeado de flores y mensajes de despedida.

23 octubre 2017

Fascismos del siglo XXI y Cataluña.


Leo en La Nueva Crónica a Ignacio Fernandez Herrero en su columna semanal analizar el término Nación. Me interesa particularmente una de las frases introductorias en la que mantiene que dos de los componentes básicos del fascismo son la simplicidad y la propaganda.
La estrategia de los independentistas catalanes se adapta perfectamente a estas dos premisas.


Las frases difundidas por los distintos movimientos y asociaciones, estratégicamente dirigidas por ciertas pseudo asociaciones soberanistas, se caracterizan por ser simples, claras y fácilmente transmisibles en distintos medios tradicionales y redes sociales. El manido “España nos roba”,  “Democracia si” o el “Voltarem” han conseguido extenderse como la pólvora. Y hay que reconocer que han sido muy útiles al movimiento secesionista. Son frases rotundas, con las que  cualquier ciudadano de bien estaría de acuerdo por sí mismas, exceptuando la relativa al robo.


La asociación establecida entre  el voto y la democracia también ha sido hábilmente tergiversada. Sí es cierto que en un régimen democrático se establecen sistemas de votación para consultar ciertos aspectos con la ciudadanía así como para la elección de ciertas autoridades, pero no la mera existencia de una consulta significa que lo que se dirima en la misma sea legal o democrático. Además las afirmaciones esgrimidas son difíciles de contestar con una estrategia similar. Es complicado encontrar esas frases simples y directas que puedan desmontar las mentiras lanzadas a la opinión pública.


La estrategia de comunicación ha contado con una vertiente propagandista clara. Se han utilizado los medios de comunicación públicos dirigidos por las autoridades de la Generalidad de Cataluña para ir lanzando hábilmente los distintos mensajes. Ha existido un aleccionamiento programado, asistido en muchas ocasiones por el sistema de educación público.  Y, como guinda, se ha contado con la colaboración de ciertos personajes de relevancia internacional, generalmente deportistas, en activo o no, que han utilizado sus cuentas de redes sociales para apoyar de forma decidida las acciones secesionistas de los dirigentes soberanistas.


Todo con una estrategia claramente definida, basada en sistemas de mensajería inteligente utilizando los últimos análisis de “big data” que no han sido contestados de forma eficiente por el Gobierno de España y, en general, por el Estado.

Los fascismos del siglo XXI siguen utilizando las mismas herramientas que hace un centenar de años pero apoyadas en los últimos sistemas de transmisión de información y marketing.

19 junio 2017

Castigado

Sin beso de buenas noches.
El castigo había sido demasiado duro en esta ocasión. El último beso del día, cuando el que hasta hace pocos años casi gateaba por el pasillo se convertía por unos instantes en mi niño pequeño y aceptaba de buen grado el gesto cariñoso, el arreglo de la manta o el apagado de la luz, era un breve espacio de confesiones y secretos compartidos.
Solía convertirse en un tiempo de conversación relajada, difícil de mantener a veces durante el resto del día.

Ayer, cuando ya se había acostado, permanecí meditabundo en el sofá. Me incorporé rápidamente cuando escuché un ¡Papaaá!

12 junio 2017

Paciente en Shock

Lo que usted diga, doctor Frankenstein.
El paciente contestó precipitadamente, sin permitir al médico finalizar su prescripción, con voz temblorosa, entrecortada. La consulta parecía fría e impersonal. Desprendían sus paredes un hálito frío, nebuloso y denso. El tiempo se había ralentizado mientras el reloj de la pared tintineaba, cansado, con un eco espectral.
El paciente, inmóvil, permanecía sentado en la silla con los ojos fijos en el cartelito que, situado sobre la mesa junto al talonario de recetas, anunciaba el nombre del facultativo del turno de tarde.


Definitivamente tengo que cambiar mi apellido, pensó el doctor, mientras intentaba sacar del shock al paciente de las cinco.

15 mayo 2017

Nadie

Otro microrrelato enviado al concurso. 

Desde ese día nadie vende barquillos en el parque. Ni pipas, ni caramelos. Tampoco almendras garrapiñadas. También habían prohibido jugar a los niños, y pasear alegres a los mayores. Nada de sonreír mientras se pasea cogido de la mano. Hasta los perros sabían que los ladridos o los juegos sobre el césped habían sido vedados por la autoridad.
Con tantas prohibiciones el parque se fue quedando vacío.  Ya no se oían los gritos y risas de los pequeños. Ya no alegraban los amaneceres los pájaros con sus trinos. Ya no florecían las plantas por primavera.
Mañana al atardecer cierran definitivamente nuestro parque.



02 mayo 2017

Claramente

8 de diciembre de 1980. Recordaba perfectamente ese día. Había quedado grabado en algún rincón de mi memoria más profunda,  como lo hace una imagen estática sobre la antigua película fotográfica. El año, el mes y el día aparecían recurrentemente ante mis ojos interiores en sueños y visiones veladas.
Parecía que acaba de suceder…
Salía de la iglesia, atravesando el atrio tanteando, cuando el sol penetró de repente a través de mis ojos oscuros.
Entonces, tiré el bastón blanco que me había permitido cierto grado de libertad hasta ese día y bajé las escaleras sorteando ágilmente la nieve inmaculada de la mañana.

25 abril 2017

SEQUÍA. Microrrelato.

Ayer estuve lavando el coche. La parrilla delantera, al igual que el parabrisas, estaba repleto de mosquitos, abejas, avispas y el resto de insectos que aparecen en primavera y que mueren prematuramente aplastados contra los vehículos que circulan en esta época del año. No es que sea un maniático de la limpieza del automóvil. Simplemente la cantidad de seres defenestrados ya me impedía ver adecuadamente a través del cristal.
Hoy, al salir del gimnasio después de darlo todo sobre la elíptica mientras escuchaba el último programa de Cowboys de Medianoche descargado de la fonoteca de la emisora, un penetrante aroma a tierra mojada me ha insuflado olores y sensaciones casi olvidados. Los campos, sobre los que algunos incipientes brotes de cereales asoman tímidamente, han despertado de un letargo obligado por la sequíá. En pocas horas han cambiado los olores, las texturas y hasta los colores. Los insectos han vuelto a revolotear más alegres y los trinos de los pajarillos han cambiado de tono.
Creo que mañana volveré a dedicar un rato a lavar el coche. Falta hace.

Marcos Alvarez

17 marzo 2017

SIEMPRE. Microrrelato 17/03/2017

El malvado Luthor había puesto kryptonita en la bodega.
Cerré el cómic con todas mis fuerzas harto de leer en cada entrega la misma historia. Siempre el mismo villano, siempre el mismo arma, siempre el mismo final. Siempre...
La última vez que había repetido tantas veces la palabra siempre, me perdí en reflexiones pseudotranscendentales. Es un tema peligroso para divagar en ciertos momentos.
Sobre todo cuando ves como el tiempo se escapa entre tus dedos, sin darte tiempo a amarrar ciertos instantes importantes, y el concepto de eternidad se va acortando rápidamente, día a día.

15 febrero 2017

Microrrelato Relatos en cadena. “Debo decidir”

Debo decidir lo antes posible. La incertidumbre no me permite conciliar el sueño. Doy vueltas y vueltas, tendido en la cama, buscando la opción correcta. Intento tener en cuenta todas las variables, los requisitos, los posibles resultados. Mi cabeza se zarandea provocando una sensación de ingravidez molesta y nauseabunda, convirtiendo la indecisión en una pesadilla nocturna.
El plazo se acerca y la elección no puede prorrogarse por más tiempo.
Es necesario que tome una decisión y programar de una vez la hora en el despertador que tengo sobre la mesita de noche.


Marcos Alvarez
07/02/2017

06 febrero 2017

MICRORRELATO: El armario donde acababa de encerrar a su muñeca

El armario donde acababa de encerrar a su muñeca estaba en el fondo de la habitación. Muchas veces quedaba oculto bajo cojines o juguetes sin colocar. El orden nunca había sido una de sus prioridades.Durante el día no le molestaba tener a su alrededor un cierto grado de desorden. Mientras estudiaba o escuchaba los últimos éxitos musicales no prestaba atención a los objetos sin colocar.

Pero de noche, en su cama, cuando la oscuridad se adueñaba del espacio circundante, las puertas abiertas o los montones de ropa se convertían en siniestro punto de atención. Aquella noche la puerta del armario del fondo comenzó a abrirse entre risas entrecortadas.


Marcos Alvarez

06-02-2017