29 marzo 2015

Elecciones y candidaturas: León 2015

La prensa de los últimos días nos acorrala diariamente con encuestas, vaticinios y avances sobre los posibles resultados de las próximas elecciones municipales y autonómicas.
En la provincia de León, y en su ayuntamiento, aparecen en los resultados formaciones políticas o agrupaciones de electores de nuevo cuño con intenciones de voto muy respetables. 
Ya he manifestado en alguna ocasión que sería deseable elegir a los mejores para encomendarles la gestión de nuestras instituciones. Por eso me llama poderosamente la atención que bajo la marca de podemos, y de otras franquicias similares, se arremoline un 18,2% de los votos para las Cortes de Castilla y León emitidos en la provincia leonesa, según datos de La Nueva Crónica de 29 de marzo.
Me sorprende que muchos de mis conciudadanos opten por ciudadanos completamente desconocidos, sin trayectoria política o profesional, ambas igual de válidas, para asumir el difícil reto de cambiar nuestra sociedad, o de simplemente mejorarla! 
¿Qué méritos presentan estos candidatos? ¿Cuál es su programa o sus intenciones? ¿A qué se comprometen con el resto de vecinos, además de a convocar plenos en cafeterías o foros virtuales de discusión?
Sigo esperando debates reales sobre la situación de nuestra ciudad, de la provincia y de la comunidad que nos encorseta. Tengo esperanza en encontrar ciudadanos que merezcan la confianza y el apoyo para afrontar retos concretos. 
Los días pasan, las candidaturas se van conformando y solo soy capaz de encontrar algunos focos aislados de ilusión en personas concretas diseminadas por un mar de siglas cada vez mas confuso.
Solo queda la esperanza.

18 marzo 2015

ENCUESTAS ELECTORALES

Escudo de Ricardo Chao

ENCUESTAS ELECTORALES
17/03/2015
Ayer me han llamado. Sí. Por fin he participado en una de esas encuestas telefónicas que se realizan para conocer la intención de voto de los sufridos ciudadanos.
Una amable encuestadora me consultó sobre mis apeteceres electorales y acerca de la opinión que tenia de los candidatos a la alcaldía de la ciudad de León.
Las prisas de la conversación telefónica,  la sorpresa por haber sido elegido, así como la falta de reflexión por parte del encuestado, me han  producido cierto desasosiego sobre las respuestas elegidas.
Me consultaron sobre mi pasada votación  en las elecciones locales. Creo que la respuesta no fue la correcta. Pero, es más, creo que no recuerdo  el partido al que voté en las últimas elecciones al ayuntamiento de León. En cada comicio intento elegir a esa candidatura que ha logrado ilusionarme, aunque sea un poco, a partir de las propuestas lanzadas en su campaña, por las personas que integran la lista electoral o por eliminación de los restantes partidos.
Y no recuerdo a quien voté. También hay que tener en cuenta que ha habido votaciones intermedias. Ya pueden deducir que no soy votante fiel y que intento elegir en cada momento, aunque sea, al menos malo.
La segunda pregunta era sobre mi intención de voto para las próximas elecciones. Hay sí creo que respondí adecuadamente. Al menos un acierto. No tengo elegido el voto.
Si atiendo a mi criterio para elegir al candidato no tengo elementos de juicio para inclinarme por una u otra propuesta electoral. Solo conocemos algunos de los candidatos, no todos. Y sobre programas electorales concretos yo no he sido capaz de encontrar ninguno. ¿Se están haciendo nuevas propuestas para nuestra ciudad? ¿Alguien ha lanzado medidas imaginativas para reducir la deuda de nuestro corregimiento de verdad y no solo esconderla bajo mecanismos financieros y de crédito? ¿Quién está hablando de la despoblación de nuestra ciudad, o de la atención a los barrios, de la necesidad de políticas de fomento de actividades industriales o de la mejora de las infraestructuras públicas?
Solo he comenzado a ver como algunos candidatos abren cuenta en twitter  o facebook agregando contactos y mensajes de saludo, intentando hacerse un hueco en la esfera virtual leonesa.
La última tanda de preguntas versaba sobre la opinión sobre alguno de los candidatos. Creo que tampoco fui justo en esta contestación.
Atendiendo al trabajo desempeñado por  los principales cabezas de lista conocidos tendría que valorar por encima de la media a Santiago Ordoñez, @santiordz, que es uno de los políticos leoneses que más presencia ciudadana, a pie de calle, mantiene a lo largo de los meses, y no solo en campaña electoral. En manifestaciones, actos culturales, tertulias radiofónicas… en todo acontecimiento, encuentro o acto de la ciudad aparece Santi apoyando, protestando o contribuyendo a su causa. Podré estar más o menos de acuerdo con sus propuestas e ideología, pero es necesario reconocer su ilusión y su presencia.
José Antonio Diez, @JADIEZLEON, ha desplegado en las últimas semanas un aparato mediático de cierta importancia. Las redes sociales, los encuentros con colectivos y entidades vecinales y la presencia en los medios se ha incrementado de forma exponencial frente al periodo normal de legislatura. Pero, al ciudadano le pueden surgir dudas sobre si este  trabajo de acercamiento al ciudadano, de conocer de primera mano los problemas y necesidades de la ciudad no debe prolongarse durante la actividad política fuera de campaña. José Antonio es la cabeza visible de la oposición en nuestro ayuntamiento y no todos los días se le escuchan propuestas o soluciones. El trabajo de oposición puede ser poco reconocido a veces pero es de vital importancia.
El último en entrar en liza ha sido Antonio Silván, @AntonioSilvan_, Consejero de la Junta, a la vez que flamante candidato. No se le conoce aun equipo de trabajo, si exceptuamos a su siempre fiel escudero. Programa tampoco ha publicado; solo buenas intenciones. Lo que si tiene es historia. Trayectoria en el gobierno de esta comunidad atípica que no augura nada prometedor a esta ciudad si el trabajo a realizar en el Ayuntamiento sigue los pasos del realizado desde la ciudad del Pisuerga.
En fin.  Dejo patente mi desconcierto político a setenta días de la jornada electoral del 24 de mayo. Me cuesta encontrar criterios objetivos para elegir una de las candidaturas. No tengo programas, propuestas ni personas que los lideren.
Hasta me cuesta elegir al menos malo… Todos se asemejan en sus desvergüenzas.

Marcos Alvarez




11 marzo 2015

Propuestas electorales; LEON OESTE.


11/III/2015
Propuestas electorales; LEON OESTE.


Ya estamos en campaña electoral. Los primeros espadas de las distintas candidaturas se lanzan al ruedo local lanzando a diestro y siniestro noticias, promesas y buenos augurios.
El candidato al Ayuntamiento de León por el Partido Popular, a la sazón Consejero de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León, D. Antonio Silván Rodríguez ha comenzado apuntándose a todos los actos y eventos de su consejería  en la capital de la provincia,  quizás para compensar el sentimiento de muchos ciudadanos que tienen la percepción de que su paisano no se ha caracterizado por defender los intereses de los leoneses a lo largo de los últimos años.
En una de las últimas apariciones estelares ha desempolvado las acciones englobadas en los antiguos planes ARI, ahora rebautizados como ARU, áreas de rehabilitación urbana, y en particular el correspondiente a la zona denominada León Oeste en la que engloban los barrios de Pinilla, La Vega, La Sal y entidades locales como Armunia y Trobajo del Cerecedo. Ya se anuncian más de seis millones de euros para actuaciones de rehabilitación y reforma. Y aunque tenga un claro tinte electoralista la medida seguro que es necesaria.
Creo que podemos estar de acuerdo todos en que las zonas objeto de inversión merecen la atención de las administraciones. Siempre han estado en los lugares de cola a la hora de beneficiarse de actuaciones de mejora urbana. Quizás sea complejo englobarlas a todas bajo un mismo programa ya que poseen particularidades específicas que merecerían un estudio detallado, pero tampoco es cuestión de poner solo pegas.
Las áreas que podríamos considerar como más urbanas, los barrios de La Vega, La Sal, Pinilla y las zonas con tipología menos rural de Armunia y Trobajo merecen un estudio profundo.
Son enclaves en los que existen gran cantidad de viviendas con una antigüedad considerable y muchas de ellas sin los servicios de infraestructuras y confort que hoy consideramos básicos. Sería necesario un plan de remodelación profunda y de derribo, incluso, en algunos casos.
En estas zonas han existido tradicionalmente pequeñas industrias, talleres y almacenes que conformaron en su día un pequeño pero interesante tejido productivo. Muchas de estos centros de producción hoy están cerrados o fuera de uso pero perviven las naves o los bajos de edificios utilizados en su día. Sería posible recuperar parte de estos enclaves para el asentamiento de pequeños talleres artesanos o industrias de bajo impacto que revitalizaran la zona aprovechando al mismo tiempo pequeñas áreas de suelo industrial. En otros casos se podría adaptar ese suelo para reconvertirlo en suelo residencial con tipologías de mucho éxito en países de nuestro entorno como los lofts de algunos países anglosajones.
También sería necesaria la adecuada planificación y el establecimiento de medidas que posibiliten la integración de emigrantes que han formado en algunas de estas áreas pequeñas bolsas de marginalidad que, en algunos casos, dificultan la convivencia ciudadana. Aunque esto es aplicable hoy en día a cualquier zona de nuestra ciudad.
Es decir. En mi opinión no solo es necesario dotar de fondos a las comunidades de propietarios o particulares para el adecentamiento de las fachadas o las mejoras en eficiencia energética de las edificaciones, que seguro que son de vital importancia. Sino que este tipo de programas debe completarse con estudios de ordenación integral de la ciudad, teniendo en cuenta las potencialidades de ciertas zonas, las deficiencias acumuladas y el estilo de ciudad que todos deseamos.
Que no se queden estos anuncios en meros titulares y pongámonos a trabajar de verdad en lo importante.


Marcos Álvarez


09 marzo 2015

Policía Local de León: ¿Doble vara de medir?



Los días laborables se caracterizan, entre otras cosas, por contar con determinadas rutinas.  Esas labores que realizamos a diario de forma programada y muchas veces de manera milimétrica para lograr cuadrar la agenda, tantas veces denostadas y no siempre valoradas.
Entre mis rutinas matutinas se encuentra la de llevar a mis hijos al colegio. Cada mañana nos desplazamos en nuestro utilitario hasta las inmediaciones del colegio comentando las distintas asignaturas del día o repasando mentalmente los exámenes de cada uno de ellos.
Disfruto las primeras horas del día junto con mis hijos tarareando las canciones que suenan por la radio del coche o intentando animarles a ver las matemáticas de forma más atractiva.
Este grato momento familiar dura hasta que intentamos aparcar nuestro coche en las calles aledañas al centro escolar. No es fácil. Muchos coches. Muchos niños y pocas plazas de estacionamiento. 
Muchas veces dejamos el coche en lugares no permitidos aunque siempre intentando no obstaculizar vados o zonas de paso de peatones. Suelen ser tres minutos; los necesarios para acercarnos al colegio con las mochilas y los libros y repartir los besos de despedida.
Y son también muchas veces las que encuentro a la grúa municipal retirando vehículos  mal aparcados o a agentes de la policía local amonestando a los sufridos padres por infringir durante cinco minutos las ordenanzas municipales de turno.
Hasta aquí nada que objetar. Si incumples te arriesgas a una sanción. (Lo del sermoncito del agente afeando la conducta del ciudadano ya me cuesta más aceptarlo y sería materia para otro cabreo epistolar…)
Nada que objetar, si cada día no observara un comportamiento totalmente contrario de los encargados del orden de nuestro ayuntamiento.
En el trayecto mañanero de cada día nos encontramos con un colegio situado en una de las calles de acceso a nuestra ciudad desde el norte. Supongo que los problemas de aparcamiento de los sufridos padres sean similares a los que yo me encuentro cada día.
Pero en este caso, cada día, una patrulla de la policía local aparca su vehículo en doble fila, encendiendo muchas veces sus luces de emergencia, mientras los coches van estacionando detrás del vehículo policial.  Aquí no hay grúas.
A la par, los dos agentes ayudan a los niños y padres a cruzar la calle, incluso existiendo un semáforo que haría innecesario este ordenamiento manual del tráfico. (En nuestro colegio solo existe un temerario paso de peatones y no contamos siempre con el apoyo de algún agente para cruzarlo en las horas de entrada y salida del centro…)
No me quejo de las multas. No reniego de los incumplimientos de las normas de tráfico que pueda cometer. Pero no estoy de acuerdo con los dobles raseros.

No quiero pensar que pueda ser debido a que el colegio al que asisten mis hijos es de titularidad privada y el que se beneficia de la complacencia de los agentes municipales es un centro público.