26/10/2015
Vista de una acera en la zona de Eras de Renueva
Abro en
esta ocasión mi Carpeta de cartón para uno de mis cabreos epistolares. Un
desahogo personal ante lo incomprensible
y lo inexplicable.
No puedo
entender, por más que intento buscar explicaciones plausibles, por qué varias
de las aceras de la zona en que resido están en un estado de suciedad siempre
creciente. ¿Será por aquella ley que estudiábamos en nuestros tiempos jóvenes
que justificaba el creciente desorden del universo?
Pienso,
siendo menos benevolente, que la existencia de basuras y restos de comidas,
envases y ropa por las aceras se debe más bien a dos factores.
El
primero de ellos, el número insuficiente de contenedores de basuras. Los
ciudadanos, en una gran mayoría, depositamos nuestras bolsitas de rigor en los
contenedores distribuidos por la ciudad. Pero cuando éstos están llenos se
depositan, primero de forma ordenada y luego de cualquier manera, en las
inmediaciones de los contenedores.
Un
segundo factor creo que está relacionado con la falta de planificación. Los
supermercados y otros establecimientos similares depositan grandes cantidades
de basura: restos de envases, alimentos caducados, restos orgánicos…que
colapsan a diario los contenedores de sus zonas. O se incrementa el número de
contenedores para estos establecimientos, o se les limita las horas y zonas de
vertido o, por que no, se les prohíbe usar el servicio de recogida de residuos
urbanos y se les exige que utilicen un sistema propio. (Sería bastante
sencillo: los mismos proveedores que a diario suministran mercancías podrían
retirar los residuos)
Lo que
está claro es que los vecinos no merecemos aceras llenas de suciedad, olores,
insectos y la simple imagen de zonas poco cuidadas.


