25 mayo 2018

Por fin un microrrelato premiado...!!!

Después de infructuosos intentos, de muchos microrrelatos enviados a distintos concursos, de varias decepciones,  uno de los textos enviados recibe una palmadita de  los organizadores.

El  III Concurso de microrrelatos “Unidos por generaciones” organizado por  el Campus de Excelencia Internacional (CEI) Triangular-E3 promovido por las Universidades de Burgos, León y Valladolid, el Consorcio de Bibliotecas Universitarias de Castilla y León (BUCLE), el Programa de Acercamiento Intergeneracional, tULEctura es el espacio de la Universidad de León y el Programa Interuniversitario de la Experiencia, ha considerado merecedor del 2º accesit, en la categoría de miembros de la comunidad universitaria, a mi relato, Montaña Rusa...


Os dejo el microrrelato y algunas imágenes de la ceremonia de entrega de premios realizada en el Campus de Vegazana de la Universidad de León.


----------------------------------------------------------------------------------------------------
El abuelo nos invita a visitar el Parque de Atracciones, le dije hace unos días a mi hijo mayor.


Ya despuntan los primeros rastros de barba juvenil en su rostro y mantengo una dura pugna diaria por ver quien es el más alto de los dos.


No me apetece, fue su primera contestación.
El que hasta hace poco tiempo aún era un niño hoy es un adolescente con ideas propias que intenta, poco a poco,  ganar cuotas de independencia.


Con algo de trabajo y mucha mano izquierda conseguimos preparar el viaje y las tres generaciones pudimos coincidir en diversas atracciones y espectáculos.


Aún no sé quien demostraba más satisfacción cuando la montaña rusa llegó al final del vertiginoso recorrido.
--------------------------------------------------------------------------------------------------------

11 mayo 2018

HUESOS

Tenía los ojos casi fuera de sus órbitas. Había llegado jadeante y sudoroso. Su mochila y el antiguo gabán se perdieron en el trayecto de vuelta a casa.
No atendía a las preguntas nerviosas de sus padres: ¿Qué te ha pasado, hijo?
No podía responder. Lo intentaba pero su boca no obedecía sus deseos.
Quería contarles como en la vieja casa de indianos abandonada situada de camino al instituto, entre las cortinas entreabiertas de la torre norte, se vislumbraban dos figuras fantasmales tomando el te.
Y como la infusión aún humeante se escapaba a través de las huesudas costillas descarnadas.

08 mayo 2018

No es NO...

Comparto otro microrrelato no seleccionado en el concurso Relatos en Cadena...

Deberías ver las rozaduras de mis talones  o la sangre acumulada bajo las uñas de los pies. No puedo seguir, dijo mientras se sentaba en una piedra que había aparecido junto al camino.
Se había acomodado como a cámara lenta y sus frases, aunque rotundas, parecían carentes de emoción o de sentimiento.
Me está gastando una broma, pensé. No puede haberse cansado todavía. Hace un día estupendo y tenemos que llegar hasta el refugio de la cumbre.
Ánimo, Carol, le dije con mi mejor sonrisa.
Ni un paso más.

Su expresión no dejaba lugar para la duda. No íbamos a  terminar la ruta del fin de semana.