26 mayo 2012

Alcemos la voz.

Todos los días escuchamos quejas y comentarios sobre el comportamiento de nuestros jóvenes, sobre actitudes criticables de políticos o cargos públicos, sobre sospechosas actuaciones de unos y otros.
Escuchamos, criticamos en nuestro entorno más cercano y callamos. Aceptamos como inevitables las malas actitudes, los incumplimientos de normas y leyes, los delitos fiscales o tributarios de gentes cercanas o conocidos.
Nos quejamos de la juventud que no respeta a los mayores, de nuestros representantes que olvidan el bien común y lo convierten en beneficio personal, de los comportamientos incívicos de ciclistas o conductores de vehículos…Nos quejamos, pero no denunciamos este tipo de comportamientos.
Al final tenemos el tipo de sociedad que nos merecemos; el tipo de sociedad que no intentamos mejorar afeando el comportamiento de los que no piensan en el prójimo.
El deber de todo ciudadano es mantener el  estado de salud del grupo al que pertenece; Y para esto es preciso garantizar el cumplimento de unas normas, pocas, básicas de conducta.
Somos todos, no solo los padres del ínclito, los que debemos reprender el comportamiento no adecuado de un joven que no respeta las normas de convivencia; somos todos, y no solo las autoridades, los que debemos perseguir a los que olvidando el sagrado espíritu del servicio publico ocupan cargos de representación o gestión con el objetivo de engordar las alforjas particulares; somos todos, en definitiva, los que debemos procurar que nuestra sociedad, nuestra ciudad, nuestro barrio, sea un espacio de convivencia y de aprendizaje para todos sus miembros.
No nos ocultemos bajo el silencio y la cobardía. Estoy convencido de que somos más los que respetamos a nuestros mayores,  los que no destruimos el mobiliario público de nuestro entorno, los que cumplimos normas y leyes, los que buscamos un espacio de felicidad sin destruir el del vecino.
Hagámonos oír. Alcemos la voz.

09 abril 2012

León. Semana Santa 2012

No ha sido una semana santa favorable para hacer grandes reportajes fotográficos. La lluvia, el frio y la suspensión de muchas procesiones no propiciaron buenos momentos.

Aquí os dejo algunas imágenes procesadas, por cierto, con las nuevas utilidades de Picasa...