Video de la demolición de la chimenea de la Central Térmica de Anllares, en León.
Metáfora viviente del estado general de la provincia...
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Video de la demolición de la chimenea de la Central Térmica de Anllares, en León.
Metáfora viviente del estado general de la provincia...
Si los pájaros te miran extrañados detén tus pasos y mira a tu alrededor. Eran las únicas palabras que había escuchado de boca de aquel anciano del último poblado de la selva.
Caminó siguiendo los senderos abiertos durante semanas. Cuando ya no fueron visibles las sendas avanzó metro a metro a golpe de machete. Más tarde tuvo que recurrir a caminar por encima de la tupida vegetación que formaba una acolchada alfombra de ramas y hojas.
Sin darse apenas cuenta la sinfonía continua de aullidos, trinos, y sonidos guturales que le había acompañado se fue extinguiendo sutilmente.
Decenas de aves planeando silenciosamente le observaban con curiosidad mientras el explorador caía desde lo alto del precipicio.
Se escucha ese «pi» infinito, tan irracional, que anuncia que el corazón del enfermo conectado a la máquina ha dejado de latir.
El músculo incansable que ha bombeado la savia necesaria para infundir vida hasta el último rincón del amasijo perfecto de huesos y carne ha sucumbido al cansancio o a la enfermedad.
Siempre me recorría un escalofrío desasosegante cuando escuchaba el aviso en la lejanía: carreras de los equipos médicos, sollozos de los más cercanos y la resignación de unos pocos que comenzaban a aceptar el fatal desenlace.
Desde hace varios meses no hay lloros ni carreras.
Ya no siento ese estremecimiento de sorpresa.
Le pido que haga todo lo posible por mantener con vida a mi marido un poco más. La voz de la mujer había sonado fuerte y convincente: rotunda.
Mientras miraba a su alrededor, y veía camas de enfermos en los pasillos, familiares ansiosos esperando noticias y compañeros corriendo de un box a otro, el internista intentó buscar alguna solución de última hora.
Entonces, tranquilo, se quitó la mascarilla y los guantes de protección, abrió la puerta del fondo de aquella planta del hospital y bajo la sombra de una cruz desnuda se arrodilló mientras intentaba recordar una antigua oración.