19 junio 2017

Castigado

Sin beso de buenas noches.
El castigo había sido demasiado duro en esta ocasión. El último beso del día, cuando el que hasta hace pocos años casi gateaba por el pasillo se convertía por unos instantes en mi niño pequeño y aceptaba de buen grado el gesto cariñoso, el arreglo de la manta o el apagado de la luz, era un breve espacio de confesiones y secretos compartidos.
Solía convertirse en un tiempo de conversación relajada, difícil de mantener a veces durante el resto del día.

Ayer, cuando ya se había acostado, permanecí meditabundo en el sofá. Me incorporé rápidamente cuando escuché un ¡Papaaá!

12 junio 2017

Paciente en Shock

Lo que usted diga, doctor Frankenstein.
El paciente contestó precipitadamente, sin permitir al médico finalizar su prescripción, con voz temblorosa, entrecortada. La consulta parecía fría e impersonal. Desprendían sus paredes un hálito frío, nebuloso y denso. El tiempo se había ralentizado mientras el reloj de la pared tintineaba, cansado, con un eco espectral.
El paciente, inmóvil, permanecía sentado en la silla con los ojos fijos en el cartelito que, situado sobre la mesa junto al talonario de recetas, anunciaba el nombre del facultativo del turno de tarde.


Definitivamente tengo que cambiar mi apellido, pensó el doctor, mientras intentaba sacar del shock al paciente de las cinco.