16 noviembre 2009

Estimado Daniel:
Te escribo esta carta porque no podré llamarte por teléfono o enviarte un correo electrónico para pedirte el teléfono de ese contacto que precisaba tener… Has tenido un accidente de tráfico entre  las idílicas comarcas de Luna y Babia. Has muerto antes de tiempo.
Hoy he pasado el día pensando en ti. He recordado los primeros días del Master que cursamos juntos en la Universidad de León. Bromeábamos sobre la supuesta acritud que yo tenia contra los vallisoletanos. Ya ves; yo que estoy casado con la mejor chica de Valladolid. Nos sentábamos, siempre que podíamos ir a clase, en la misma zona del aula: Mari Valle o David o Eva, eran nuestros compañeros diarios de avatares con las energías renovables.
Cuando no estábamos viajando hacia el Bierzo, maldita carretera, tomábamos café en la máquina  autoservicio o en la cafetería de la Escuela de Ingenieros Agrónomos donde cursábamos el Master.  Conversaciones rápidas de café o reflexiones sobre los trabajos de cada uno; como te gustaba tu trabajo y con que ilusión habías venido a León…
Nos tomamos algunas cervezas en el Barrio Romántico, en el Cid y en el Barrio Húmedo y más de una vez cenamos con los compañeros o bailamos hasta las tantas pensando en el madrugón del día siguiente.
Hace menos de un mes estuvimos juntos en la presentación de nuestros trabajos fin de master. Nos reímos un rato. Y hace menos nos encontramos frente a tu oficina que hoy, cerrada, presagia malos momentos.
Una mala curva, un despiste, la lluvia o yo que sé … te ha hecho partir, como nos contaba David desde México, aceleradamente hacia algún lugar, en donde seguramente, los de León y los de Valladolid sigamos bromeando sobre cazurros y pucelanos mientras nos tomamos un corto en la barra de algún bar.
Un abrazo compañero.
A Daniel Cabezón Badax, ingeniero residente en León, ex-alumno del Master de Energías Renovables de la UNiversidad de León, que nos abandonó repentinamente en accidente de circulación hace pocos días.