20 noviembre 2018

Enjaulados (Microrrelato)

La cosa iba bien hasta el día que me habló uno de los leones. Había sido una sola palabra. Tajante y contundente. No.
Me quedé petrificado. Y esa situación dentro de una jaula en la pista del circo rodeado de nueve leones empieza a ser poco recomendable.
Kas, el león más veterano del grupo, nacido en el seno del circo y padre de otros cinco ejemplares se había negado a dar su mejor salto, el ejercicio que cerraba el espectáculo de doma y me miraba a los ojos con actitud desafiante.
Mis botas acharoladas parecían haberse soldado a la pista; el látigo se había convertido en un instrumento inútil incapaz de dirigir las acciones de los animales.
Kas no se movía. No quería saltar. Parecía querer transmitir algo a través de esa mirada intensa.
Apenas podía articular las órdenes cien veces ensayadas. Un hilo de voz que se sumergía en la melodía interpretada por la orquesta situada sobre la puerta de acceso a la pista suplicaba a los leones que reanudasen el número.
Ni un movimiento. Si no fuera porque estaba seguro de que los leones no podían hablar apostaría a que todo el grupo le estaba repitiendo la misma palabra. No.
Posiblemente fueran segundos pero a mi me estaban pareciendo varias horas.
O quizás el tiempo se hubiese detenido. Sin darme cuenta comencé a pellizcarme el muslo izquierdo. Puede que estuviese soñando.

No era una pesadilla. Kas esbozó una sonrisa mientras decía con voz poderosa: Hoy vas a pedirlo por favor. Todos los leones le secundaron al tiempo: Por favor.

12 noviembre 2018

GRANDES...Y...MONSTRUOSOS... (Microrrelato)

Para que luego digan que los monstruos somos nosotros. Los conciertos se habían promocionado a lo grande. Entrevistas en la radio, espacios en televisión, impactos constantes en todas las redes sociales. 
El mítico grupo de rock volvería a la carretera para una gira por todo el país. Los viejos temas de antaño, el vestuario de la época, los futuros kilómetros recorridos en buena compañía les habían rejuvenecido veinte años. 
Volverían a ser los más grandes. Nadie podría con ellos. Habían vuelto.
Aquella chica, sola, con su pequeño ukelele y su vestido de gasa azul encandiló al público con la primera canción. 
La gira había terminado.

05 noviembre 2018

TRANSFORMACIONES (Microrrelato)

Era lo único que podíamos hacer por él, dadas las circunstancias.
Noche avanzada. La luna, más llena que nunca, se elevaba sobre las montañas que encañonan la ciudad entre los dos ríos. El reflejo del astro se parapetaba en las copas de los pinos de las laderas de poniente.
El proceso había comenzado. Nadie podría pararlo.
Las primeras muestras de la transformación eran visibles. Los cabellos, los pómulos, las órbitas de los ojos estaban cambiando por momentos.

La licantropía era inminente. Solo podíamos encerrar a Antonio en su cuarto y esperar a que pasaran los efectos de la luna de sangre y el hombre lobo entrara de nuevo en reposo.