Cenas del Leonés…
Cuando el mes de diciembre acecha
y los primeros fríos se notan en León,
la rueda de contactos comienza
provocando el correo gran desazón.
Descifrando la convocatoria entre letras
y acertijos, se apuntan los más vivos.
Mientras las agendas echan chispas
cuadrando viajes, citas y avisos.
Viejos compañeros se encuentran
entre copas, risas y platos;
Al día hay que ponerse pronto
aunque sean muchos los datos.
Y a los que permiso no conceden
para el próximo evento ya intentan
convencer pronto a la parienta
de que los del Leonés lo merecen.
