09 diciembre 2015

MICRORRELATO. 24/11/2015. Besos reales.

Las besa con suma conciencia para no equivocarse. Por nada del mundo querría posar sus labios más allá del lugar exacto para que aquel acto de comunicación se considerara un beso. Un leve roce de labios contra labios, sin intercambios, sin arrebatos desenfrenados, un beso casto y puro como de telenovela censurada en blanco y negro.
Besa hasta la extenuación. Besa con imperturbable disciplina. Una vez tras otra. Con ilusión pero con las pasiones contenidas.

La búsqueda ha sido infructuosa desde hace ya varios años. No es capaz de encontrar a su príncipe azul y cada vez es más difícil encontrar nuevas ranas para besar.

Marcos Alvarez

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