14 noviembre 2016

EDADES PELIGROSAS Microrrelato 10nov2016

Espero que puedas perdonarme. Una vez más no he sabido cumplir con mis obligaciones de padre. O, quizás, mi forma de entender mis obligaciones no concuerde con tus necesidades actuales.
El post-it descansa sobre el escritorio.
La niña, casi toda una mujer, lo relee descreída. Ya son muchas veces las que intercambian mensajes de perdón y de buenos deseos.
Todo el día preguntando sobre los estudios o los deberes; nunca le gusta mi calzado ni la ropa que se lleva esta temporada.
Claro que esta vez la discusión ha tenido que ver con las legumbres. Otra vez su padre había preparado lentejas para comer. 

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