18 septiembre 2014

Adiós Carlos...

18 de septiembre de 2014
Te has ido casi sin avisar. O al menos sin hacer mucho ruido, porque avisados estábamos todos desde que hace siete años supimos que la enfermedad había llamado a tu puerta. Y llamó para quedarse.
Años cuajados de batallas que habías ido superando. Una a una. Enfrentamientos cruentos que dejaban marcas y heridas en tu cuerpo, pero también en tu corazón, aunque procurabas que los que te rodeaban no acusaran sus efectos. Días buenos y días malos. Todos sabemos que la última de las batallas la perdemos todos, pero a ti te ha tocado demasiado pronto.
Procuraba no preguntarte sobre la enfermedad. Pensaba que estarías cansado de contar la misma historia a todos los que se preocupaban por tu estado de salud. Si nos encontrábamos en la Casa de Asturias, intentaba hablar de las mismas cosas intrascendentales que con el resto del grupo. Si coincidíamos en el Campus, me centraba en la tarea que nos había reunido. Si habíamos quedado para comer, o pasear con nuestras familias, pues comíamos o paseábamos.
Muchas veces, una mirada o un gesto casi imperceptible, me facilitaba toda la información que yo necesitaba saber.
En estos días de luto y desencanto han venido a mi memoria, como flases fotográficos, escenas de tiempos compartidos. Nuestros primeros contactos en la Escuela donde tú terminabas los estudios de ingeniería que yo estaba comenzando. Más tarde, sin darme cuenta, yo era alumno tuyo en tus primeras tareas docentes, casi, o sin casi, con la gorra de alférez bajo el brazo. Ana paso de ser mi compañera de pupitre a tu novia de toda la vida y esposa más tarde, mientras los demás afrontábamos nuestros primeros retos profesionales.
Han sido muchas tardes de piscina, cenas, comidas y meriendas; muchas las jornadas de papones de acera…Muchas las experiencias compartidas. Mucho también el trabajo desarrollado.
Ahora lloramos tu ausencia. Nos queda tu memoria, el recuerdo de ese carácter…Lo que nos enseñaste sin darnos cuenta de lo que aprendíamos; Fuerza, honor y sacrificio, como acertadamente glosaron tus familiares más cercanos y amigos en tu funeral.
Adiós amigo; o hasta pronto. Siempre fuiste por delante de los que te queríamos, y esta vez también has querido adelantarte…
Marcos Alvarez


2 comentarios:

  1. Reseña de dolor sentida,
    que libera
    la negativa carga
    de la perdida.
    Un abrazo

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    1. Hay veces que las palabras
      no salen raudas al viento,
      pero encuentran camino atento
      ante simples blancas hojas.

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