A poco que revisemos las definiciones que de los sectores económicos de la Comunidad de Castilla y León se hacen en los diversos foros veremos que se hace hincapié en que es el Sector Terciario al que se le prima y al que se fomenta desde todos los ámbitos e instituciones. El Sector Servicios es el protagonista en detrimento de los sectores primario y secundario.
No se si será preciso hacer un breve repaso de los que entendemos por cada uno de estos sectores.
En el sector Primario incluimos todas aquellas actividades en las que se extraen productos de la tierra, ya sean combustibles fósiles, productos agrícolas o ganaderos. En el sector Secundario encontraríamos las transformadoras de todas las materias primas y los fabricantes de bienes de equipo y de consumo; el Terciario engloba todas aquellas actividades en las que se proporcionan servicios o se comercializan todo tipo de bienes y productos.
En un territorio en la que la densidad de población es relativamente baja; o dicho de otro modo, en una zona en la que lo que sobra es terreno parece, al menos, curioso que se fomenten actividades no ligadas con el aprovechamiento del mismo. Parece que es mejor comprar los cereales, las verduras y el resto de los productos agrícolas a terceros países que cultivar nuestros campos. Es más rentable no utilizar nuestros combustibles autóctonos y comprar los de procedencia extranjera. Claro que también vemos como después, y con el argumento de ayudar a fijar población en nuestras zonas rurales, se subvenciona la instalación de actividades relacionadas con el turismo (aquí otra vez el sector terciario).
No sería mucho mas rentable primar el cultivo de nuestras tierras que además producirían productos de calidad para una posterior comercialización. Estaríamos ayudando a evitar la despoblación de nuestras zonas rurales –lo mismo que se intenta con la subvención de ciertas actividades terciarias- y además se concatenarían posteriores actividades de transformación y comercialización ligadas a estos productos.
Y es que muchas veces estamos pagando varias veces por el mismo asunto:
Se ayuda económicamente, bien con fondos europeos bien con dineros nacionales ( por cierto, todos procedentes de nuestros bolsillos), a ciertos productores para que abandonen sus explotaciones agrícolas o ganaderas; esto provoca un despoblamiento de nuestros pueblos ante la falta de trabajo para los jóvenes; se subvenciona de nuevo a estos mismos jóvenes para que vuelvan a sus lugares de origen a establecer negocios ligados al sector terciario ( esto también sale de nuestras carteras, no se vaya ud. a pensar…), y, por el camino, nos hemos quedado sin los productos que se han dejado de producir y que ahora tenemos que adquirir en otras latitudes…
Si ustedes lo entienden, me lo expliquen por favor.
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